jueves, 14 de octubre de 2010

Protestantismo en el Valle del Cauca (1930-1940)

El liberalismo fue el respiro de las religiones distintas a la católica. En el Valle del Cauca ya había presente iglesias protestantes, en vísperas de la República Liberal. La Iglesia Católica estaba ligada a los conservadores, la historia demostraba que esta comunidad no quería bajar la guardia, y las excomuniones siguieron. “La mayoría de los excomulgados fue por practicar el matrimonio civil, ignorar el bautismo infantil, matricular sus hijos en colegios protestantes y promover el establecimiento de cementerios civiles” (pág. 1, párr. 1).



Un pequeño vistazo a Cali

La creación del Colegio Americano en 1928 en Cali, provocó al obispo de Cali en 1950, a decretar la excomunión a todos aquellos padres o tutores que inscribieran a sus hijos de dicho colegio “esta excomunión priva de sepultura eclesiástica, de los sacramentos, de las indulgencias y sufragios, de los actos eclesiásticos como de ser padrinos en el bautismo o en la confirmación” (pág. 11, párr. 1). Hubo 17 excomuniones de caleños protestantes entre 1930 y 1938.

Excomunión (definición)

Experiencia protestante


Con un saludo fraternal empezó la “fiesta”. No reconocí los rezos, tal vez por mis bases católicas, pero la mayor parte del tiempo, me movía con la masa en su ir y venir de alabanzas. Parecía la campaña política de Antanas Mockus.
En lo poco que escuche hablar al pastor, me di cuenta que su jerga es distinta a la del cura: se refiere de temas materiales y la forma de expresarse era informal. Hasta en un video que encontré en internet (Ver Video), hablaba de que "El Señor" tiene en su poder muchos carros y muchas casas, y que no era de preocuparnos si alguien nos quitaba nuestra casa o nuestro carro, "El Señor" nos lo iba a devolver, muchas veces más. Este tema lo habíamos aclarado un poco en la entrada sobre el voto de pobreza en la Iglesia Católica y las inclinaciones capitalistas de la protestante.



En el final del “festejo” nos hicieron ir al frente “a los pies del pastor” a los que íbamos por primera vez a esa iglesia. Posterior a la reunión, nos hicieron levantar las manos, oramos “por las nuevas almas que se incluían en esa comunidad”, nos llevaron a un cuarto, nos dieron gaseosa, nos dieron un librillo sobre un evangelio, nos hicieron varias preguntas, y luego, después de cinco minutos aproximadamente, por fin, nos “dejaron en libertad”.
Al final me sentía miserable por no tener tarjeta de crédito ni débito. Tantas ganas de ayudar, tantos datafonos para utilizar, tantos cajeros para retirar, y yo con dos mil pesos en el bolsillo para pagar el pasaje del bus. Es triste querer ayudar y no poder hacerlo.

martes, 12 de octubre de 2010

Religión en Colombia (segunda mitad del siglo XX)

Conservador y Liberal, secuelas de la independencia que se disputaban el dominio de Colombia. Conservadores de la mano con la iglesia, Liberales laicos.
La hegemonía conservadora que se dio entre 1886 y 1930, definía a la iglesia como el brazo derecho del Estado. Al llegar la época de la República Liberal (1930-1946), los liberales por no tener en cuenta a la iglesia en sus ideales, daban paso a que religiones no católicas, entraran con libertad al país (Estas llegaban como consecuencia de la inversión extranjera). En época de la violencia (1948-1960), las dimensiones que alcanzaban estas religiones apenas eran de carácter local y con muy pocos seguidores. Quizá, fueron las diferencias propuestas por estas religiones que hicieron que una parte pequeña (pero considerable) de la población, eligiera por las nuevas opciones; y que la Iglesia Católica siguiera en decadencia con su popularidad.


Webografía:
http://dialogosfelafacs.net/dialogos_epoca/pdf/28-02MauricioAdarve.pdf 


Mauricio Adarve: graduado de la Universidad Central, es uno de los investigadores
pioneros del tema religioso desde la antropología.

Religión en época de conquista

“Ellos llegaron con su Dios y nosotros teníamos nuestras tierras, ahora tenemos su Dios y ellos tienen nuestras tierras”  (Germán Farieta Sarria)
Desde la llegada de los españoles a nuestras tierras (1492), las sociedades primitivas; nuestros ancestros; los verdaderos dueños de estas tierras; fueron catalogados como animales, personas sin alma que debían ser evangelizados para que lograran si quiera acercarse a la salvación. No les interesó cómo el residente le llamaba a su tierra, no les interesó aprender de su cultura; sólo les interesó sacar todo el oro que pudiesen y “ayudar” a estas pobres almas destinadas al purgatorio.
En plena época de conquista de los pueblos amerindios, la implantación de la Inquisición española en Cartagena de Indias fue rotunda, junto con las secuelas que dejó la Contrarreforma. No importaba el lugar, la religión Católica debía sobrevivir 
Heredamos la religión Católica. ¡Qué bendición! Esta, sería la base en nuestra formación como Estado durante largos años.

webografía:
http://es.wikipedia.org/wiki/Religi%C3%B3n_en_Colombia

La Reforma Católica (Contrarreforma)


La Reforma Protestante le pintó un futuro amargo a la Iglesia Católica. La salvó del desprestigio, pero en consecuencia, le quitó parte importante de lo que era su monopolio. En su afán de recuperarse de ese duro golpe, se creó la Contrarreforma que manifestó un objetivo claro: frenar el avance del movimiento provocado por la Reforma Protestante.
Esta Reforma Católica se llevó a cabo en el Concilio de Trento, el cual se hizo con el fin de reunificar la cristiandad, como su nombre lo dice, conciliar el catolicismo con el protestantismo; pero en vez de eso, se realizó para reforzar la Iglesia Católica en su “guerra” contra el protestantismo. Las instituciones como la Santa Inquisición y La Compañía de Jesús fueron las encargadas seguir combatiendo la herejía.


webografía:

Experiencia católica


Enseguida entré a la iglesia, se me vino a la mente el recuerdo de esos domingos a las seis de la tarde, en los que quería quedarme a jugar con mis amiguitos de la cuadra, pero no me dejaban, tenía que cumplirle al señor. Cuantas lloradas, cuantos golpes aguanté para ir a un lugar lleno de gente a escuchar un hombre singular, al cual nunca le comprendí las palabras, pero que con el tiempo las aprendí. Sólo me gustaba pedirle una “monedita” a mi madre para colocarla en el canasto de las limosnas, pensando que con mi obra de caridad, ayudaría a todos los niños que de hambre morían en ese momento. ¡Qué recuerdos!
Ahora que volví, quisiera comentar algo que me causó curiosidad:
Hace poco, escuchando la radio, sintonicé sin querer una emisora religiosa, en ella se estaba desarrollando un culto. El exponente afirmaba que “El hombre vive en un estado de perdón constante”. Me acordé de esa parte de la misa llamado El Acto Penitencial que dice: “… que he pecado mucho de pensamiento, palabra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a…”
En mi opinión, el hombre vive en un estado de pecado interminable. En una entrevista, Peter Joseph (creador de documental “Zeitgeist”), afirma que la religión hace de lo cotidiano en el hombre un pecado. Y es que sólo con pensar, que por el simple hecho de haber nacido somos pecadores (pecado original), provoca un desconcierto y una insatisfacción personal que queremos superar con una vida llena de arrepentimientos.

lunes, 11 de octubre de 2010

La Reforma: un respiro de alivio para el catolicismo

Una vez un compañero de sociología, cuando estudiaba en Bogotá, me comentó algo así sobre Lutero: “Gracias a Martín Lutero fue que la vida de la Iglesia Católica se extendió”. Al principio no le presté atención. Después, en la búsqueda de información conceptual, me encontré con un documento en internet escrito por un protestante (Ver documento), en el que mencionaba las características del protestantismo. En uno de los párrafos finales, se encontraba esta pregunta: “¿A dónde hubiese llegado el sistema eclesiástico, romano de no haber sido estremecido en la Edad Media por el poderoso aldabonazo de la Reforma?”. A decir verdad, no hubiera llegado muy lejos. El desprestigio que estaba ganando por sus actos atroces (cruzadas y santa inquisición) la iba a llevar al desprestigio y a la represión de un pueblo, y la historia demuestra que un pueblo reprimido busca solución a como dé lugar (ejemplos: esclavos e indígenas en épocas coloniales; burgueses en la revolución francesa; estudiantes y proletariados en dictaduras del neoliberalismo; entre otras).

¿Voto de riqueza en los protestantes?

Siempre se presenta la polémica de que los Pastores (Líderes supremos de las iglesias protestantes) se enriquecen cada vez más y más con la fe. Es cierto que es mal visto desde la perspectiva de un católico, pero hay que recordar que su filosofía es otra, que la característica primordial de su iglesia fue que derivó de la católica porque no compartía los ideales de esa iglesia. Una característica del protestantismo es “El enriquecimiento como señal de predestinación a la salvación eterna”. Muchos eclesiásticos hacen voto de pobreza (incluye al papa), pero ¿Hasta qué punto se cumple si los templarios, una orden militar de la iglesia, también hacían voto de pobreza y eran uno de los grandes mercaderes del mundo?
Como dice Max Weber en su libro “La ética protestante y el espíritu del capitalismo”, “el protestante está dotado más por el poder adquisitivo que el católico”, con esto se reparte la oración de “Come bien o dormir tranquilo”. Para “comer bien” hay que ganar bien, para ganar bien hay que “trabajar más”. Al católico sólo le interesa “dormir tranquilo”. Tal vez esta sea la razón por la cual los países que poseen gran influencia protestante, presentan mayor progreso y son los grandes de la economía (Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, China y en potencia, Brasil).

domingo, 10 de octubre de 2010

De: ayer... Para: hoy

Este asunto de que las personas se alejen del catolicismo proviene de tiempo atrás, aunque no de forma tan intenso como ahora.
La mayoría de los cátaros, antes de pertenecer a estos, eran católicos. Asuntos como el diezmo y la corrupción de la iglesia, desprestigiaron la imagen autoritaria del catolicismo. Los que pagaban el diezmo (Burgueses y nobles) no veían la producción de sus tierras o negocios, cada vez que se les era reclamado el diezmo no les quedaba mucho, y si no lo daban se les tildaba de hereje; y sobre la corrupción encontraron que el papa enriquecía a sus parientes (nepotismo), y que a  pesar del voto de pobreza que debían hacer, eran palabras tan frágiles, que se deshacían con el viento.

La Santa Inquisición

video


Domingo de Guzmán fue un católico fanático español, también declarado santo, que fundó en 1216 (5 años antes de su muerte) la Orden de Predicadores (Los Dominicos), por su odio a la herejía. Este grupo se destacó en los ámbitos de la teología y doctrina embarcados por grandes figuras, entre ellas se encontraba Tomas de Aquino. Muchos de los que una vez pertenecieron a esta Orden Dominicana, fundaron en 1233 una de las instituciones religiosas que más combatió la herejía: La Santa Inquisición.
Esta institución tenía como propósito combatir la herejía que estaba floreciendo en Europa. “El que no estaba con la iglesia, estaba en contra de ella”. Judíos, cátaros y protestantes, eran los preferidos para aplicarles castigo. Las formas de “corregir” (torturar o matar) a los herejes eran diversas: los metían dentro de un barril con clavos y los lanzaban colina abajo, los ahorcaban, los colgaban del pulgar y ponían pesas en sus pies, los despellejaban vivos, los quemaban vivos, los asaban vivos, les ponían una máscara que tenía ductos en las orejas donde vertían acero derretido, y muchas otras.
Lo cité anteriormente del libro “La Inquisición” de Edward Mann, y lo vuelvo a citar, según Jesús “Por un fruto se reconoce si es bueno o no un árbol”.

El fruto del árbol de la religión lo adoptó la política, y manipulándolo, lo transformó, pero su esencia sigue siendo el terror; el hereje ha dejado de ser hereje, ahora es un terrorista, que sólo con el hecho de que una persona piense distinto a los demás se le enmarca en este término.

Bibliografía:
La Inquisición (Título en inglés: The Story of the inquisition), Edward Mann, ed. Humanitas, Barcelona, España, 1991.
El enigma sagrado (Título en inglés: The Holy Blood and the Holy Grail), Michael Baignet, Richard Leigh, Henry Lincoln, ed. Martínez Roca, España, 1985.

Webografía: